miércoles, 28 de enero de 2009

Quién fué el Tigre del Maestrazgo?






Ramón Cabrera y Griñó.(1806-1877)


Ramón Cabrera i Griñó es uno de nuestros grandes personajes del siglo XIX. Fascinó a viajeros, periodistas, historiadores y escritores. Ahí están, por citar algunos recientes, Joan Perucho, Baroja, Valle--Inclán o Carmen de Burgos, Colombine, la primera novia de Ramón Gómez de la Serna, a quien le cupo el honor de entrevistar a los descendientes de Cabrera, que no dejaron una imagen favorable del matrimonio, pero sí de su padre: "era sencillo, sobrio, no bebía nada, y le gustaba ir vestido con trajes usados".

Ramon Cabrera nació en Tortosa el 27 de diciembre de 1806. Su padre, José Cabrera, había trabajado en el comercio de cabotaje entre los puertos cercanos a Tortosa, consiguiendo ser nombrado capitán de un buque mercante: Con los ahorros adquiridos con esta profesión, compró un velero de treinta toneladas para dedicarse al comercio por su cuenta y riesgo, consiguiendo una pequeña fortuna . Falleció en 1812. Su madre, Ana María Griñó, contrajo segundas nupcias con Felipe Calderó, también marino de profesión.Ramon Cabrera fue confiado a los Trinitarios de Tortosa para que realizara los correspondientes estudios eclesiásticos, pero abandonó el Seminario y se presentó en Morella al coronel Barón de Hervés, para sentar plaza de voluntario en el ejército carlista de la primera guerra. Derrotado y fusilado éste en 1833 Cabrera pronto destacó por sus dotes militares puestas de manifiesto durante enero y febrero de 1835 en una incursión a Navarra a través del territorio gubernamental. En abril de 1835, Carlos V le nombró jefe de las fuerzas carlistas de Aragón y Valencia ( Maestrazgo, Puertos, Bajo Ebro, Mattarranya, y Bajo Aragón), en sustitución de Manuel Carnicer, dando un gran impulso a la guerra, especialmente por su extraordinaria movilidad.En represalia por la muerte de los alcaldes cristinos de Valdealgorfa y Torrecilla, en la comarca de Alcañiz, el general Nogueras fusiló a la madre de Cabrera, Ana María Griñó, el 16 de febrero de 1836 en la Suda de Tortosa, hecho que tuvo gran repercusión en Europa y que contribuyó a endurecer aun más la guerra en el Maestrazgo.Nombrado teniente general y conde de Morella después de su victoria en Maella, octubre de 1838, sobre el general Pardiñas, Cabrera organizó un pequeño estado con capital en Morella que fue el centro de la actividad carlista, con servicios en Cantavieja, Mirambell y Beceite.En 1839, no aceptó el convenio de Vergara y se retiró con su ejército al norte de Cataluña, pasando a Francia en julio de 1840, hecho que dio fin a la guerra de los Siete Años, o primera guerra carlista.Al iniciarse la guerra de los "matiners", fue designado por Carlos VI, Conde de Montemolín,, jefe supremo de las fuerzas carlistas en Aragón, Cataluña, Valencia y Murcia. En 1848 entró en Cataluña, desde Osseja ( Cerdeña), para ponerse al frente de las huestes montemolinistas, llegando a organizar un ejército de cerca de 9.000 hombres. En enero de 1849 ganó el título de marqués del Ter por su actuación en los combates de Amer y El Pasteral, donde fue herido. Pero tres meses más tarde tuvo que regersar a Francia, debido a que la guerra no enraizó fuera de Cataluña y por la gran superioridad de las fuerzas gubernamentales, fijando su residencia en Inglaterra.En 1850 se casó con Marian Katherine Richards, dama inglesa y anglicana de la alta sociedad, que poseía ciertos bienes de fortuna. Su alejamiento de los centros exiliados carlistas fue acercándole con el tiempo a las idea moderadas y constitucionalistas.Carlos VII le ofreció la jefatura militar suprema del tercer levantamiento carlista, pero Cabrera rechazó el ofrecimiento y se negó a participar en otra guerra civil. En 1875, reconoció como rey legítimo a Alfonso XII y éste, con fecha 21 de agosto, le nombró capitán general del Ejército y le reconoció todos los títulos y honores conseguidos en los campos de batalla.Ramon Cabrera falleció en Inglaterra el 24 de mayo de 1877.





Ramón Cabrera en el exilio.




¿Cómo vivió Ramón Cabrera i Griñó en la inmensa hacienda de Wentworth, rodeada de jardines, lagos, fincas y vastos territorios de caza?


En su exilio inglés Cabrera se volvió muy aficionado a la cacería, llevaba escopeta continuamente y los faisanes eran una de sus piezas predilectas. Empecemos por el principio: Cabrera había estado en Londres hacia 1846 ó 1847, donde se había fijado en una joven heredera, romántica y delicada, llamada Marianne Catherine Richards, lectora de Lord Byron, protestante, deslumbrada por el pasado del héroe y partidaria de la causa carlista, para la cual podría haber entregado mil libras. Tenía una renta familiar de unas 25.000 libras anuales. Tras su encarcelamiento en Marsella, el militar acompañó en varias fiestas a Carlos VI, conde de Montemolín, y decidió formalizar su relación con la aristócrata inglesa. Se casaron en 1850 tras el fracaso de La Revolta dels Matiners; él tenía 43 años y ella 29. El rey pretendiente otorgó un nuevo título a Cabrera, Marqués del Ter, y su hijo, el infante Don Juan, fue su padrino de boda. Se instalaron en una casa de Eaton Square, pero pronto adquirieron una casa de verano en Wentworth, que con el paso del tiempo se convertiría en su primera residencia. Para entonces, Marianne Catherine Cabrera ya se había mostrado como una gran inversora y habían multiplicado el patrimonio familiar. Si trazaba senderos o designaba terrenos, les ponía nombres vinculados a la gloria pasada de su esposo: Cantavieja, por la villa del Maestrazgo, denominada La bienamada de Cabrera, Morella, Tortosa, Ter, etc. Hacían poca vida social, pero Cabrera seguía desde la distancia la vida política española, era un conjurado en el destierro que soñaba con volver triunfal a España y que se carteaba con un carlista de Las Parras de Castellote. Con su mujer, se desplazaba a Nápoles, París, Alemania o Praga para encontrarse con su rey, o su heredero Carlos VII. Éste pasó de la veneración incondicional hacia Cabrera, "a los genios no se les entiende", dijo tras una visita en que lo vio "frío y flojo", al distanciamiento y a la enemistad. La evolución de Cabrera (sostienen que, de puro rico, el otrora pobre y mísero se volvió tacaño y receloso) le apartó del carlismo, y sus encuentros con Prim, o sus embajadores, y con Sagasta, que lo visitó en su casa de Wentworth, son peldaños hacia la aceptación de Alfonso XII en 1875, a quien vio desfilar en Londres y rey de España desde 1874. Aunque no conviene olvidar los episodios de 1860, el intento de sublevación de 1869 o aquella consigna de época: "No más borbones". Para Sagasta ver a Cabrera "era el sacrificio político más doloroso que yo podía hacer en obsequio del caudillo. Habitaba Cabrera una residencia lujosa y espléndida. En ella se respiraba un ambiente aristocrático y señorial (...) En su trato, a pesar de que la leyenda lo retrataba arisco, destemplado e iracundo, hallé un hombre cortés y amable. Me costaba trabajo creer que aquel cumplido caballero fuera el nombrado Tigre del Maestrazgo". La vida de Ramón Cabrera en Inglaterra fue un enigma. Pero también lo era su mujer, tuvieron cinco hijos, se dijo que no se entendían y la inglesa lo había sometido por entero, pero no parece cierto del todo. En 1869 tuvo un gesto de auténtica heroína: Carlos VII organizó un conjunto de sublevaciones carlistas, en las que se vio implicado el brigadier Polo, que pensó que detrás de la operación estaba su cuñado Cabrera. Se sofocó la revuelta y los prisioneros fueron condenados a muerte. Marianne Catherine Cabrera vino a España, desembarcó en San Sebastián y se dirigió a Madrid con un intérprete, y visitó a los gobernantes en petición de clemencia. Organizó una cruzada contra los asesinatos, y contó con el apoyo de los oficiales y de las mujeres de ministros y generales. De regreso, le habían llenado su departamento del tren de rosas, y una multitud la aclamaba desde los andenes, arrojando flores y pronunciando vítores de gratitud. Cabrera --que debió cortejar a la aristócrata en un espantoso francés-- falleció en 1877 tras una larga enfermedad y la adhesión a la causa de Alfonso XII. Su viuda murió en 1915, a los 94 años. Se peleó con su hijo y su nieto, llamados también Ramón Cabrera, a los que expulsó de Wentworth. Como de dictadores hablamos, Ramón Cabrera nieto, ahijado de Alfonso XII, fue muy amigo de Franco, pelearon juntos en los desórdenes del Rif, y falleció en un correo de guerra de Tánger a Ceuta durante el fratricidio del 36, se sospecha que de un sabotaje republicano. La única heredera de Wentworth, Ada Constance Beatrice Cabrera, vendió primero la biblioteca de 2.000 volúmenes y luego la propiedad al completo. En una jornada de cacería, le preguntó una mujer a Ramón Cabrera qué temía un hombre como él. El sombrío y envejecido general dijo: --Sólo temo morir sin gloria.

2 comentarios:

Bill dijo...

estoy ingles. no hablo espanol pero quiero saber mas que ada cabrera.

Isabel Oliva dijo...

Buen post. Interesante personalidad la de Ramón Cabrera. Me hubiera gustado saber más de su magnetismo y del cambio operado en sus ideas políticas. También sobre su mujer, de la que no había oído hablar (leer) y que me parece una figura histórica fuerte y admirable.
Muchas gracias por la información.

Un saludo.

larutadeltigre@gmail.com

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